domingo 31 de mayo de 2009

27º Salón Internacional del Cómic de Barcelona


Hoy he ido al Salón del Cómic, que este año se ha celebrado un poquito más tarde que el anterior. No había gran cartel ni nombres y lo he visto todo un poco más muerto aunque con muchos más cosplayers, tal vez ayer había más actividad. Pero entre las exposiciones más interesantes de este año, sin duda destaca la comisionada por Kap sobre el fútbol en el cómic, llamada Viñetas en fuera de juego. En ella hay páginas y viñetas de infinitos autores como: el propio Kap, Bernal, Nebreda, Ozeluí, Takahashi, Reding y Hugues, Ibáñez, Vázquez o Caye. Ligada con esta exposición, he asistido a una conferencia donde hablaban también del tema del fútbol en los medios, con Queco Novell o Álex López presentando su segundo tomo de Porquinho. En cuanto a firmas, esta vez pocas, solo he buscado que me dedicasen Paco Alcázar su El manual de mi mente y Miguel Brieva el último recopilatorio El otro mundo.


Mega hit photo compilation sobradas vol.
XXXVIII:


Batman y Robin de Jim Lee


Viñetas en fuera de juego


Original del Fora de xogo de Bernal


Oliver con la camiseta del Barça


Caye y Kap


Miembros de 501st Spanish Garrison


Batman

Página de Batman: Barcelona El Caballero del Dragón


Paco Alcázar


El manual de mi mente


Conferencia con Kap y Queco Novell entre otros


Rorschach


Miguel Brieva


El otro mundo

sábado 30 de mayo de 2009

Día 9 (08/05/2009) "Baño de arena"

El destino finalmente elegido para este día ha sido Beppu, pueblo situado en la isla de Kyushu, al sur de Japón y cuya capital es Nagasaki. Para ir hasta allí hay que coger el shinkansen desde Hiroshima, haciendo trasbordo a un regional en Kokura. El cambio de isla ni lo notas, ya que lo hace por túnel bajo tierra y te quedas sin ver el mar ni nada.
Beppu es característico por ser una zona termal donde brota agua hirviendo de sus calles. El agua de sus fuentes está calentorra y la ciudad está llena de onsens (baños termales). Como no tiene mucho que ver aparte de esto, estuvimos paseando un rato por su playa para después visitar el Beppu Beach Sand Bath, o lo que es lo mismo, un baño de arena caliente. La cosa cuesta 1000 yenes a los que tuvimos que sumar la compra de una toallita por 250 más, ya que no llevábamos ninguna encima.
Nada más entrar en el local te pones un yukata (kimono de verano) y te diriges solamente con él puesto a la zona donde te van a “enterrar vivo”, en primera línea de mar. Si tocas la arena (muy pero que muy negra) con los pies no parece que queme mucho, pero de que las operarias la remueven con sus rastrillos, aquello arde como un demonio. Una vez metido en tu zanja, te van recubriendo de arena con kimono y todo. A los primeros instantes te da por salir corriendo, pero menos mal que se va enfriando un poquito. La cosa es muy relajante, es como una sauna pero con losa encima, con lo cual te quedas más gilipollas aun. Estás ahí 10 minutos sepultado con la cabeza al Sol y al acabar vas directo a la ducha para quitarte la pegajosa y superfina arena. Había una báscula y pude comprobar que después del proceso había sudado 1 litro de agua. Una vez duchados nos esperaba el primer baño tradicional, donde te enjabonas primero sentado en un taburete para después pasar a una bañera ardiendo también común. Tan ardiendo que sales con las piernas rojas.


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXXVII:

Fuente volcanito


Torre de Beppu


Tapa de alcantarilla


Playa


Mini pagoda


Baños


Con el yukata


Nuestras sepultadoras


Enterrados vivos


Se nota que estoy disfrutando XD


Shinkansen a petar a la vuelta

viernes 29 de mayo de 2009

Día 8 (07/05/2009) "Cambio de planes"

Cambio de planes. Primera modificación sobre lo planificado del viaje, está bien que no sea todo tan cuadriculado. Ayer al llegar a la ciudad y repasando la ruta, nos ha parecido mucho dedicarle un día entero a Hiroshima y otro a Miyajima, más aun después de lo rápido que hemos estado caminando los días anteriores, así que hemos decidido juntar las dos cosas en una sola jornada. Para mañana ya veremos que nuevo pueblo visitaremos, dejamos la decisión para esta noche.
Así que por la mañana temprano nos montamos en un “regional” de la JR hasta la parada que hay enfrente del puerto del cual sale el Ferry (también de la JR) hacia la isla de Miyajima. Isla sagrada (considerada una de las tres vistas más bellas de Japón) situada delante de la costa del suroeste de Hiroshima y otro lugar con ciervos. Además también hay monos en su parte más alta, pero para la que hay que pillar un teleférico, cosa que no hicimos.
La isla es preciosa, el lugar con más encanto que hemos visto hasta ahora, con su supertorii medio flotante en el mar marcando la entrada al santuario Itsukushima (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1996, como tantos otros templos por todo el país). No nos mereció la pena pagar para entrar al santuario, ya que con la marea baja por la mañana, se ve todo por fuera perfectamente e incluso puedes caminar por sus claustros en ese momento sin agua.
La callecita que lleva del Ferry al santuario principal está llena de pequeños comercios donde puedes ver en sus escaparates, por ejemplo, como se fabrican galletas con una mini máquina de producción en serie. En esta calle pillamos gran parte de los souvenirs, debido a sus grandes precios y variedad.
Subiendo a la derecha, mirando al santuario Itsukushima desde el mar, se accede a un templo muy chulo: Daisho-in. Es gratuito y cualquier lugar de su recinto está lleno de múltiples estatuas repetidas cientos de veces. Vimos una cosa muy curiosa en una de estas estatuas budistas, ¡Una ofrenda con latas de mandarina en almíbar!
Una vez visto, comimos en la misma calle de las tiendas, en el único sitio medio barato, pero donde he comido lo mejor de todo el viaje. El lugar tiene una barra donde ves como el cocinero te prepara los platos delante de ti. Lo que pillamos todos al unísono fue una especie de tortilla francesa o revoltijo cubriendo una mezcla de ensalada y espaguetis.

Volvimos de Miyajima, Ferry, más tren y esta vez tranvía obligado a causa de la lluvia repentina. Dejamos las cosas en el albergue y esperamos a que dejase de llover. Hay que decir que el tiempo es muy cambiante, ya que lo mismo por la mañana hace un solaco que quema demasiado para ser todavía primavera (nos hemos pelado un poco el cuello en estos primeros días) que luego por la tarde te cae una tormenta cojonuda pero solo de 15 minutos. Así que de que dejó de llover, fuimos a ver el Museo y el Parque de la Paz.
El museo solo cuesta 50 yenes, aunque por lo que el sitio representa no los tendrían ni que cobrar, al estilo de los campos de concentración. Dentro hay toda una explicación del pre-Hiroshima y el post-Hiroshima al estallido de la bomba atómica. La exposición del después de la bomba es bastante cruda e incluso algunas cosas desagradables e innecesarias, como restos de pelo de víctimas. Mejor no os explico más detalles, lo mejor es que si queréis verlo vayas vosotros mismos en persona, que es como impresiona más.
Fuera, en el Parque Conmemorativo de Kenzō Tange, todo son monumentos (Campana de la Paz, Túmulo conmemorativo, Llama de la Paz, Cenotafio…) y el Gembaku Domu, el famoso edificio y antiguo pabellón del Ministerio de Fomento, cercano a la zona 0, el cual se mantiene tal cual desde entonces.


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXXVI:

Miyajima


Ferry


Calle comercial


Miman aprovechándose de una medusa


Bambi caminando alone por la playa


Santuario Itsukushima


Torii flotante con la marea baja


Zamburguesas


Más Itsukushima


Templo Daisho-in


Más Daisho-in


Y más Daisho-in


Y aun más Daisho-in


Pagoda de 5 plantas Goju-noto


Restaurante


Zampando


Tranvía de Hiroshima


Reloj parado a las 8:15 en el Museo de la Paz


Imagen de Hiroshima después de caer la bomba


Triciclo


Tocando la Campana de la Paz


Bomb Dome


Cenotafio y Llama de la Paz


BANZAIII!!!

jueves 28 de mayo de 2009

Día 7 (06/05/2009) "Castillo de Himeji"

Yo, que antes de venir a Japón me pensaba que el castillo de Himeji estaba solo en el campo, y resulta que está en medio de una ciudad de más de medio millón de habitantes. A simple vista, parece más grande que el de Osaka, pero también más sencillo y sin remates en dorado. Pasar al interior de su recinto cuesta 600 yenes y dentro no hay nada, bueno, casi nada. Muchos espacios de madera vacíos, estancias sin paredes y con puertas correderas quitadas. Solo en las primeras plantas hay algunos grabados, trabucos, espadas y armaduras samuráis. Y en los fosos tampoco es que haya mucha cosa ni vistas fabulosas, ya que aunque Himeji no es una ciudad pequeña, no hay nada más de interés en ella aparte del castillo.
Así que una vez visto, fuimos hacia nuestro nuevo albergue en Hiroshima, el J-Hoppers. Llegamos a la estación de JR de Hiroshima y desde allí tuvimos que pillar el tranvía número 2 (150 yenes), ya que el albergue está lejillos como para ir andando y cargados con las mochilas. Esta ciudad no tiene metro y en el tranvía también se paga al bajar como en los buses de Kioto, parece que todo el país funciona igual, no se aprecian casi diferencias entre ciudades. El albergue no es muy grande, pero ya es mucho más masivo que el Sandal Wood, a la vez que más frías sus gentes. Y está súper bien situado, a 4 pasos del Parque de la Paz.


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXXV:

Paseando por los fosos del Castillo de Himeji


Imagen del interior del recinto


Grabados


Armaduras samuráis


Katana


Subiendo una de las tantas escaleras empinadas


Estancia interior


Vistas desde una de las plantas más altas


Detalle de pez en el tejado


Patio


Bandeja de sushi

TRIPLETE!!!


domingo 24 de mayo de 2009

Día 6 (05/05/2009) "Osucks"

Osaka es la ciudad más fea que hemos visto hasta el momento. Como casi cada mañana, pillamos el bus que nos lleva del albergue a la estación de la JR, para movernos esta vez hasta Osaka en tren. Una vez allí, el JRP también nos sirve para utilizar una línea circundante que tienen medio metro-medio cercanías, con la que dimos toda la vuelta a la ciudad.
Poco a destacar de esta ciudad nada turística, aun teniendo en su castillo la atracción más visitada de todo Japón. Aunque también merece la pena el barrio Dotonbori, junto al canal del mismo nombre, zona llena de luces (aunque no lo hemos visto de noche) y tiendas de tecnología muy baratas. Pero en general la ciudad no me ha gustado, ya que está toda cruzada por arriba de vías de tren y autopista, además de desprender un aire bastante decadente.
Esta es nuestra última noche en Kioto, mañana partimos hacia el castillo de Himeji y dormiremos en Hiroshima. Pero antes comentar el tema cenas. Para comprar alimentos hemos visto de momento por toda la zona de Kioto, Nara y Osaka muchísimos supermercados de cadenas americanas como 7 Eleven, Lawson, Family Mart o 99 Shop, entre otros. Estos últimos son toda una ganga, ya que la mayoría de sus artículos cuestan 99 yenes (104 con su “IVA”).


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXXIV:

Umeda Sky Building


Estatua del detective Conan delante de los estudios televisivos de YTV


Rascacielos


Murallas en forma de abanico del foso del castillo


Castillo de Osaka


Gente vestida esperando para actuar delante del castillo


Peluches de Boo y Puar


Bonita estampa de una autopista pasando por encima de la vía del tren en plena ciudad


Vagón para mujeres


Estelas funerarias (gorin-to) en el cementerio de Shinsekai


Torre de Osaka


Jalando



Pésimas vistas desde el ascensor del Namba Parks



Centro comercial Namba Parks



Barrio Dotonbori



Típico pasaje comercial



Parking ascensor de coches



99 Shop

sábado 23 de mayo de 2009

Opinión: Green day - 21st Century breakdown


Desde el 15 de mayo ya está en el mercado el esperado nuevo disco de estudio de Green day, 21st Century breakdown. Ya hacía 5 años del exitoso American Idiot, aunque un año después sacasen el directo Bullet in a Bible. Siguen con su actitud reivindicativa y el álbum vuelve a ser una ópera rock, 18 temas divididos en tres actos: "Heroes and Cons", "Charlatans and Saints" y "Horseshoes and Handgrenades". Su sonido es similar al de American idiot, pero con un poco de punk retornando a sus inicios. El disco está bastante bien aunque no llegue al nivel del anterior, tiene 4 canciones muy buenas pero ningún temazo. La canción Know your enemy sería el American idiot de este disco, y 21 guns una mezcla de Boulevard of broken dreams y Wake me up when september ends. También está Last of the american girls que suena muy a lo The beach boys.
El 1 de octubre vienen al Palau Sant Jordi de Barcelona por 42 euros, uno de los pocos grandes grupos que me gusta y que me falta por ver en directo.

Día 5 (04/05/2009) "Cena en la ONU"

Primera excursión desde Kioto. Tocaba ir a Nara, ciudad pegada al sur de Kioto, donde está su parque con 1000 ciervos sika sagrados sueltos. El sitio es precioso, más templos, entre ellos la estructura de madera más grande del mundo, Todai-ji (500 yenes), con el Buda de bronce también más grande del mundo (16 m). Pero lo importante del día no ha sido esto, sino la cena que nos esperaba en el albergue. La japonesa el día antes ya nos había avisado que no comprásemos cena que de 19:00 a 20:00 iba a preparar un guateque porque venía una amiga suya sueca. Luego resultó que la sueca desapareció en medio de la cena y no se supo más, pero bueno, empiezo la explicación:
Al poco de llegar de Nara, llega también la amiga (en un principio nos pensábamos que era un amigo, gran idioma el inglés que no tiene géneros) con su novio. La tía nos sorprende hablando un perfecto español y japonés, pero el novio solo sabía inglés y andaba más perdido que nosotros. Después también llegaron los yankees (no sé a quien se le ocurrió pensar que eran ingleses tocando country), putos yankees.
Así que nos juntamos en la sala de estar a picotear 3 españoles, 1 argentino (Joaka), los 2 japos del albergue, los 4 putos yankees (bueno uno no, que subió arriba a una habitación y también desapareció), los 2 suecos y luego ya en el comedor se nos sumó una vietnamita que ya llevaba rondando por el albergue desde hacía un par de días. Todo un espectáculo de cena, donde cada uno hablaba su idioma y nos íbamos enterando de poco. Nosotros chapurreando nuestro pésimo inglés, algún que otro yankee también había estudiado castellano y otro era de origen holandés e italiano, una risa.
Como cena, primero nos prepararon en la sala un montón de cositas de tentempié: empanadas de jamón rellenas de zanahoria y cebolla, gambas crudas, ensalada, puré de patata Maggi y vino francés sin corcho entre otras muchas cosas. Para después pasar al comedor, donde te sientas en el tatami de rodillas. Aquí la japo estaba cocinando un caldo con fideos (ramen o soba), pollos, setas, pastel de pescado, tofu y mucha más farfolla que nos hizo repetir hasta 3 veces.
Esta noche hemos vivido una experiencia única e inolvidable al poder cenar de cerca y de primera mano comida casera japonesa. Luego la cosa ha ido decayendo, la gente ha desaparecido hasta que nos hemos quedado solos con el sueco fundiéndose el culo de la botella de vino francés embotellado en Japón de dudosa calidad, mezclándolo con no sé que zumo a idea expresa de la vietnamita, la cual no ha parado de rayarnos con postales de que bonito es su país. Aunque al final no sé quien ha sacado un libro turístico de Barcelona y la hemos estado inculcando nosotros entonces XD.


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXXIII:

Templo Kofuku-ji


Ciervos sika


Puesto callejero de comida


Templo Todai-ji


Gran Buda


Gran Santuario Kasuga


Más Kasuga


Parque de Nara


Comida del mediodía


Baseballín


Super Mario World en recreativa


JR

viernes 22 de mayo de 2009

Día 4 (03/05/2009) "35.579 pasos"

Más templos. Kioto está toda llena de templos. Miman ha cogido hoy el podómetro que le regalamos para su cumpleaños y ha contado que hemos hecho 25 km, o lo que es lo mismo: 35.579 pasos.
Primero cogimos el autobús 203 que cruzaba media ciudad para ir al Paseo del Filósofo, un caminito que va siguiendo pegado a un canal, que es muy bonito por sus cerezos en flor, pero que en estos momentos no hay ni una. El paseo tiene 1,5 km y comienza con el pabellón plateado, al que no entramos porque si ya de por sí está inacabada su fachada plateada (no tiene nada de ese color), está todo en obras andamiado. En la otra punta del paseo está Nanzen-ji, un templo con una pedazo Sanmon (puerta principal) colosal y un acueducto aún en uso, todo mezclado entre la naturaleza de las montañas este de la ciudad. Luego visitamos los templos Heian-jingu en Okazaki y Chion-in, el segundo sin nada a destacar, para después pasar por el parque de Maruyama, otro sitio que tendría que tener cerezos en flor pero del que ahora no disfrutamos una mierda. Eso sí, tiene algunos estanques y plantas más chulos que algunos jardines de templos. Dentro del parque está el Santuario Yasaka Ninja, otro más pintado de naranja, como todos, con muchos edificios en su recinto del que no recuerdo mucho más, ya que a estas alturas ya estoy saturado de tanto templo y los confundo.
Al salir de ahí ya empezaba a estar la zona de Gion bastante bulliciosa, de todas maneras hoy estaba todo más lleno puede que debido a que sea domingo. Por aquí comenzamos a ver muchas geishas, falsas todas más que nada porque: caminaban despacio, algunas rodeadas por hombres también con kimono; porque se reían de que les hacías una foto o porque muchas eran directamente occidentales disfrazadas (llegamos a ver un pavo incluso vestido de geisha). En cambio una geisha de verdad, como comprobamos y explicaré más tarde, es: más discreta; es más seria y sale de casa y camina rápido a escondidas, tanto para que no las vean, como porque llega tarde a su cita o huyendo de fotógrafos locos como Anta.
Lo retomo desde donde lo había dejado antes de este paréntesis de geishas. Al salir de Yasaka Ninja fuimos cerca de allí a ver la estatua de Ryozen Kannon, una enorme estructura de piedra de 24 m de alto dedicada a los soldados caídos en la II Guerra Mundial. Remarcar una cosa que siempre nos recuerda Anta, que los japoneses no se arrepienten de nada de esa guerra aun con lo que pasaron de las bombas atómicas. Sino justo lo contrario de los alemanes, donde en ningún sitio verás un monumento de este tipo. Lo mejor del caso es que la estatua se ve perfectamente desde fuera como podréis comprobar en la foto, pero para entrar a sus pies cobran 200 yenes.
Desde lo alto de la zona donde la Kannon divisamos la pagoda Yasaka y lo cargadas que iban las estrechas calles del entramado antiguo de Gion. Calles peatonales adoquinadas en constantes cambios de nivel, atestadas de pequeños comercios y casas de madera, el barrio con más encanto de la ciudad pero también con más canis por metro cuadrado. En esa zona comimos en nuestro primer restaurante.
En Gion ya solo nos quedaba por ver el templo más grande e importante de toda la ciudad, Kiyomizu-dera. Su entrada cuesta 300 yenes y en el interior hay una balconada con vistas a los diferentes tonos de verde de la montaña y aparte del pobre skyline de Kioto, donde solo despunta la torre de la ciudad, una antena-hotel que está enfrente de la puerta central de la estación principal por donde llegamos (puerta con el nombre de Astroboy ya que allí hay una estatua de este personaje de manga). Aparte de la balconada hay una ridícula piedra del amor y una fuente de un manantial sagrado del que la gente suele beber, estilo Lourdes, pero que debido a los colotes que había ahí se quedó.
Hay que decir que desde las 16:00 a las 19:00 (hora en que ya anochece) el cielo se queda medio encapotado como anocheciendo aún con el Sol muy alto pero alumbrando poco. Así que como estaba ya atardeciendo, era perfecto para pillar alguna geisha auténtica en la calle de Miyagawacho, zona muy tranquila. Y así lo hicimos como comentaba antes. Aparte de Anta persiguiendo una geisha, vimos salir de un restaurante a un grupo de maikos (aprendices de geisha) con maestra enseñándoles a andar con los altos tacones de sus sandalias. Menos mal que nos pasamos por esa calle antes, porque en el pasadizo Pontocho donde en teoría también tendría que haber geishas, no vimos prácticamente una mierda. Lo que hay ahí son un montón de restaurantes con olor a fritanga.
Desde la parada de metro de Shiyakusho-mae hemos venido hasta el albergue. El andén del metro está todo cerrado con cristales y solo puertas que se abren cuando el vagón encaja las suyas. Para todo esto que he contado han dado de si los 25 km caminados. El albergue es una caja de sorpresas, cada vez que entramos hay un nuevo energúmeno. Esta vez no uno, sino 4 ingleses que hablan japonés y tocan con la guitarra country a gallos, insoportable. Menos mal que no se quedan a dormir, son unos amigos de la dueña (o lo que sea). Así al menos está distraída y nos deja tranquilos un rato, menuda panda de tocahuevos. VISCA EL BARÇA!!!


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXXII:

Paseo del Filósofo


Sanmon del Templo Nanzen-ji


Acueducto


Más acueducto


Más Nanzen-ji


Máscaras


Santuario Heian-jingu


Purificando mis manos


Boda


Árbol lleno de plegarias


Arqueros


Parque Maruyama


Más Maruyama


¿De dónde ha salido este pavo?


Ryozen Kannon


Gion


Comiendo


Cazador de geishas


Maikos


Astroboy

jueves 21 de mayo de 2009

Día 3 (02/05/2009) "Un gay en el albergue"

Después del no dormir fueron despertándose los otros 3 viajeros. Desayunamos y salimos a las 8:30 a por nuestros primeros destinos en Kioto, ahora es cuando empieza el viaje de verdad.
Una mañana repleta de templos. Pero antes de nada exponer algunas primeras impresiones nada más pisar la calle: nos damos cuenta que los taxis son de unos colores súper horteras y que llevan pañitos hechos por la abuela en los reposacabezas, aparte de que el conductor lleva guantes blancos (también hay algunos taxis con un corazoncito en el techo, no sabemos si taxis del amor); el cableado, tanto de luz como de teléfono, va siempre por fuera, llenando la calle de todo un entramado de hilos; hay máquinas de vending (casi siempre de bebidas) por todos lados, cada 100 metros y te puedes encontrar monjes locos rezando por la calle que parece que te persiguen.
Salimos del albergue dirección norte y al cabo de bastante rato el primer templo que vimos fue el Kitano Tonman-gu, más que nada porque era gratis y nos lo encontramos de camino. Después fuimos hacia el Pabellón Dorado (Kinkaku-ji) previo pago de 400 yenes. Precioso templo con toda la fachada pintada de oro y donde vimos la mayor masificación de guiris del día. De ahí tiramos al templo Ninna-ji, donde hay una pagoda de 5 plantas y que también es gratis. Por último por la misma zona está Daitoku-ji (400 yenes y no se pueden hacer fotos) donde está el famoso jardín Zen de Daisen-in. Aunque ya iba avisado, realmente es un auténtico bluf. Un montón de piedrecitas rastrilladas con 4 pedrolos que ni el propio pavo que lo hizo sabía que significa ni que interpretación darle.
Después de tanto templo ya teníamos hambre, pero antes de comer Anta y yo nos hicimos unas fotos con las primeras mujeres que vimos vestidas con kimonos de gala. La comida fue la primera 100% japonesa que pedimos, aunque sea de baja ralea: una bandeja Bento donde había de todo, arroz, pescado rebozado, pollo, hamburguesa con extra de cebolla, ensalada y muchas otras mierdas extrañas que no sé bien que eran pero estaban buenas o aceptables simplemente. Comimos sentados en un banco de los jardines del Palacio Imperial, lugar que solo pudimos ver desde fuera ya que estos días anda cerrado por la Golden Week.
También pasamos por fuera el castillo de Nijo o mejor dicho su muralla, para pillar en la parada de JR del mismo nombre el tren (similar a un Cercanías) hacia el Santuario Fushimi Inari, al sur en las afueras de la ciudad. Antes destacar que por Kioto cuesta ver tanto bancos para sentarse fuera de parques, como fuentes o papeleras. En cuanto a Fushimi decir que es impresionante, un montón de toriis (puertas de los templos, que separan lo sagrado de lo pagano) encadenados sin fin por toda la montaña. Muy chulo la verdad y más aun atardeciendo como lo vimos y con cuervos revoloteando por todos lados (parece que los cuervos son casi como palomas aquí, menuda plaga, aunque palomas también las hay).
Ya de vuelta en el albergue, la japonesa nos ha recibido efusivamente con un abrazo, para Anta que va fumada. Vemos también que hay 2 nuevos pavos como huéspedes sustituyendo en nuestra habitación de 6 a dos inglesas que llegaron cuando nosotros ya estábamos dormidos y que se han ido de día fugazmente. Pues uno de estos dos tíos es un oriental que pierde aceite y al que el mismísimo Anta le ha visto una toalla con los colores de la bandera gay. Dice Joaka que ya no puede dormir tranquilo esta noche, se pondrá con el culo de cara a la pared ya que lo tiene acostado cama con cama, que exagerado que es. Con esto y un bizcocho, dejamos para mañana la visita al barrio de Gion, buenas noches.


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXXI:

Love Taxi


Cableado


Monjes locos


Máquina de vending con sabrosa Fanta de uva


Santuario Kitano Tenman-gu


No es nazi aunque lo parezca


Comida de plástico


Kinkaku-ji, el Pabellón Dorado


Admiradoras


Bandeja Bento


Toriis


Santuario Fushimi Inari


Avanzado sistema de ventilación del tren


Kioto Tower (delante de la estación central)

miércoles 20 de mayo de 2009

Día 2 (01/05/2009) "El americano de un calcetín"

Cena y desayuno, en el segundo vuelo las dos comidas que hay son bastante más copiosas que en el anterior. En la cena yo pido un pollo con salsa curry lamentable rodeado de otras cosas bastante extravagantes. El viaje se pasa ameno jugando con estos 3 gayers que tengo por compañeros a los jueguecitos que tenemos todos en una pantalla en la parte posterior del asiento de adelante. El juego estrella es una mezcla de Buzz y Trivial, en el que Anta se impone marcando récords del avión. El aparato de los juegos también tiene música, películas (pocas en español) y una interesantísima cámara del avión, todo esto acompañado de un extraño mando con los botones estilo Play Station.
Llegamos al aeropuerto y pasamos los diferentes controles de los japoneses, donde tenemos que entregar 3 papeles con información de si hemos contraído alguna enfermedad y demás paranoias. También nos hacen una foto, nos toman las huellas y con una cámara especial te miran disimuladamente al pasar el calor de la garganta para ver que mierdas puedes tener. No nos han perdido ninguna mochila. Lo que si encontramos extraño es lo vacío que está todo el aeropuerto y los sitios por los que pasamos luego.
Localizamos con facilidad la oficina de la JR donde nos canjean los Japan Rail Pass y nos reservan plaza para el Narita Express y el shinkansen (tren bala) a Kioto. El trasbordo de tren lo hacemos en Shinagawa, primer sitio donde comprobamos la hospitalidad de las gentes de Japón. Una señora que venía en el Narita Express con nosotros, al vernos un poco perdidos en el andén buscando por que vía llega el tren bala, no duda en acercarse a Anta y preguntarle nuestro destino e indicarnos muy amablemente todo el camino.
Ya una vez dentro del tren, una de las curiosidades es que cualquier persona que entra en el vagón, incluso el revisor, hace una pequeña reverencia y dice unas palabras incomprensibles para nosotros. Desde el andén daba la impresión que el tren ya pega caña en la estación (aprovechando que son largos, los trenes entran zumbando en las estaciones y frenan a última hora), pero dentro no notas que corra tanto.

Ahora escribo desde el tercer día a las 5 de la mañana, no sé si porque nos acostamos muy pronto o por el jet lag (el Sol sale a las 4 y pico), pero ya estoy arriba y he dormido como una mierda. Continuo la historia con el tren bala por donde lo dejé (Nota: perdonen los tiempos verbales, pero todo depende de cuando escribo el diario, si justo al momento o al día siguiente):
Al poco de salir de Tokio ya avistamos el imponente monte Fuji, la imagen del país, asomando por detrás de otras montañas menores. Llegamos a Kioto y lo primero que hicimos fue ir a la oficina de información turística a por unos planos de la ciudad y de las líneas de bus, ya que en esta city solo hay 2 líneas de metro no muy eficaces que solo se cruzan en X en una parada, estilo Roma. Así que pillamos el bus 205 que nos lleva al albergue, el Sandal Wood, 220 yenes cada viaje, pero solo nos cobró el conductor 3 de 4, empezamos cojonudo jeje. En los buses se paga al salir y se entra por detrás y se baja por delante, al revés que en Barcelona al menos.
Dimos fácil con el edificio, en el que nos recibió la simpática anfitriona y ya tuvimos que dejar las zapatillas en la entrada. El albergue es una mezcla de piso occidental de 2 plantas con toques de casa tradicional japonesa. Nos tratan muy bien y los dueños son muy amables, aunque a veces incluso un poco pesados ya que están encima todo el rato interesándose por ti y sin dejarte hacer nada tranquilo.
Pues nada más entrar, vimos otro huésped del local, un americano con una Mac que viste solo con un calcetín y nos soltó un rollo insoportable. Una vez dejamos las cosas, bajamos a la calle de nuevo a buscar algo de comida. Nos llevamos una grata sorpresa en el super por los precios y al ver que la comida no es tan diferente a la de España, lo único que los envases son bastante pequeños. Comimos, comenzamos ya con una partida de cuatrola acumulable (pocha) y nos fuimos a dormir hasta el punto en que estoy yo aquí escribiendo estas líneas.


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXX:

Mando de la pantalla del avión


Monitor con la ruta del viaje e indicando temperaturas brutales


Welcome to Japan


Flu


Arrozales


Shinkansen Nozomi (no vale con el JRP)


Shinkansen Hikari


Monte Fuji


Buen olor


WC con botones


Billetes y JRP


Sentados a la mesa

martes 19 de mayo de 2009

Día 1 (30/04/2009) "Tea is coming"

El viaje comienza quedando con Joaka y Miman debajo de mi casa a las 7:30 para que mi padre nos lleve en coche al aeropuerto. Después recogemos al cabrón de Anta y ya partimos. Una vez en El Prat facturamos a las 8:00 y subimos sin ningún contratiempo al avión de Finnair que sale a las 10:00 haciendo escala en Helsinki. En adelante tenemos 4 horas de vuelo. Hay que decir que Finlandia lleva una hora más respecto a España. Así que al ser de más de 3 horas el vuelo, nos sirven una pestosísima comida compuesta por: 2 bollos de pan, 1 sorbo de leche, mantequilla, chocolate Nestlé, cantidad desorbitada de agua, té o café, plato caliente con hamburguesa, patatas y jugosas judías. La frase para el recuerdo es un “Tea is coming” de una de las azafatas rubiakens finlandesas (todas ellas muy puretas y feas).
Ya en el aeropuerto de Helsinki, tenemos 2 horas de espera para el vuelo a Tokio. Las mochilas facturadas las pasan automáticamente al otro avión, así que ni siquiera tenemos que salir de la zona de embarque ni pasar otro control. Por el aeropuerto ya comenzamos a ver bastantes japos con mascarilla (más aun incrementado por el flu) y perrakens finlandesas.
En el siguiente vuelo perdemos la noción del tiempo y podemos decir que ya estamos en el segundo día de viaje.


Mega hit photo compilation sobradas vol.XXIX:

Alpes suizos


Isla de Öland (Suecia)


Finlandia


Aeropuerto de Vantaa (Helsinki)


Airbus A340 de Finnair

lunes 18 de mayo de 2009

De vuelta en occidente

Ya estamos de vuelta en las Barcelonas sanos y salvos. El viaje al país del sol ardiente ya es cosa del pasado. Han acaecido grandes cosas en él y otras no tan grandes. A partir de mañana llenaré este blog con el diario de viaje que he ido escribiendo estos días, el diario de la Japan Experience 09. Al final cambiamos algunos detalles de la ruta, aquí os dejo el recorrido definitivo:


Hoja de ruta:

Día 30: Barcelona - Helsinki -
Día 1: - Narita - Kioto
Día 2: Kioto
Día 3: Kioto
Día 4: Kioto - Nara - Kioto
Día 5: Kioto - Osaka - Kioto
Día 6: Kioto - Himeji - Hiroshima
Día 7: Hiroshima - Miyajima - Hiroshima
Día 8: Hiroshima - Beppu - Hiroshima
Día 9: Hiroshima - Tokio
Día 10: Tokio - Yokohama - Tokio
Día 11: Tokio - Nikko - Tokio
Día 12: Tokio
Día 13: Tokio
Día 14: Tokio - Kamakura - Tokio
Día 15: Tokio
Día 16: Tokio
Día 17: Tokio - Narita - Helsinki - Barcelona

domingo 10 de mayo de 2009

Integrados en Japón


sábado 2 de mayo de 2009

Niponeando

Si todo ha ido bien hasta este momento (lo poco que ha tenido que ir bien, porque el viaje acaba de empezar), en estos momentos estamos visitando la bonita ciudad de Kioto después de habernos recuperado el día antes del jet lag.
Si podemos escribiremos una entrada auténtica desde alguno de los albergues o desde un ciber en su defecto. E incluso si tiene lector de tarjetas de cámara pues colgar alguna foto.
Ohayou gozaimasu.