viernes, 8 de octubre de 2010

Barcelona, city of the damned



Justo hoy este blog cumple 3 años de errante existencia y que mejor manera para celebrarlo que con una entrada como a mí me gusta. La cual merecía haberse publicado hace mucho tiempo, ya que el sitio del que voy a hablar es mi rincón favorito de Barcelona. Este no es otro que la Plaça de Sant Felip Neri, lugar al que nos llevaban con el colegio siempre que nos acercábamos a ver las ocas del claustro de la catedral o la Fira de Santa Llúcia.

Plaça de Sant Felip Neri


Por su arquitectura, la plaza es un escondite lleno de tranquilidad que te hace parecer estar en un pueblo en medio de la ciudad. Para acceder a ella solo hay 2 entradas, desde la calle de mismo nombre que sale de Sant Sever o por la arcada del Carrer Montjuïc del Bisbe (nombre de un antiguo cementerio medieval que estaba en el lugar). Aunque ya no es tan desconocida a causa de salir en diversos sitios como en la película El perfume o en el videoclip My inmortal de Evanescence, con lo cual ahora mucho gafapasta dice que es su lugar predilecto. Entre eso y que allí se encuentran un restaurante con su terraza y el museo del calzado, produce que a veces está llena de chusma y perroflautas recostados por las paredes.

Huellas de metralla


Pero expliquemos un poco de historia sobre ella. El nombre le viene de Oleguer de Montserrat, canciller de Catalunya y más tarde obispo d'Urgell, que estableció allí en 1673 la Congregación de Sacerdotes Seculares de Sant Felip Neri, en nombre del santo y predicador jesuita florentino. Con lo que se construyó la iglesia barroca en su nombre en 1752. El hecho más desafortunado de la plaza fue durante la Guerra Civil Española, cuando cayó una bomba por parte de la aviación franquista matando a 42 personas, entre ellos niños alumnos de la escuela que se encontraba allí. Aún se pueden observar los impactos de metralla en las paredes y hace poco se colocó una placa recordatoria de tan fatídico suceso.


Placa conmemorativa

1 comentario:

Miquel dijo...

una de las plazas más bonitas, sin duda..