jueves, 30 de diciembre de 2010

Polvorón de chocolate



Aprovechando las fechas voy a hablar de un producto típico que se come en estos días, como pueden ser las figuras de mazapán, los turrones o las garrapiñadas. Pero yo me voy a referir a los polvorones y más en concreto a uno determinado: el polvorón de chocolate. En todo surtido polvoril siempre hay una amplía variedad de sabores, pero descartando atrocidades como el de limón o el de canela, mi favorito es el de chocolate sin ninguna discusión. Antes de abrir su envoltorio hay que apretarlo hasta que explote, ya que sino queda muy suelto y se deshace fácilmente. De esta manera te queda un churro marrón (que bien podría parecer un mojón) al estilo cacao en polvo altamente concentrado. La digestión de esta bomba calórica es seca y peligrosa, ya que el mojón se nos puede quedar cruzado en medio de la garganta y no pasar, por lo que necesitaremos ingerir para acompañarlo altas cantidades de anís del mono como diluyente líquido.

1 comentario:

Miquel dijo...

ummm pensaba en algo erótico ¡¡¡¡¡¡jajaja